miércoles, 28 de febrero de 2007

Ella...

Voy a hablar de ella, y de ellos y algo de él, sólo algo, porque mucho no se sabe....de él se sabe lo que ella cuenta o lo que de ellos se desprende.
Ella lo había buscado siempre entre todos los hombres que la habían encontrado, porque ella buscaba, no encontraba, la encontraban a ella, pocas veces encontró, solo una, cuando todavía no tenia la claridad suficiente como para saber que quería encontrarlo... y por supuesto como ocurre en estos casos, lo dejo ir sin darse cuenta... Tal vez, en realidad, sólo era un prototipo, un ensayo, un boceto y el haberlo dejado ir, el ejercicio, la preparación, la puesta a punto....
Ella era un espíritu libre, seducido fatalmente algunas veces por los demonios de la rutina y el convencionalismo que le eran tan ajenos, dejándose llevar por ese "deber ser" que en definitiva no hace mas que cagarnos la vida. Y como a todo el que busca, a veces lo encuentran mal parado, vulnerable, con enormes necesidades de llenar vaya uno a saber que...
También se había planteado muchas noches si esta rebeldía intrínseca no había hecho que se impusiera el desafío de desatar rutinas, derribar estructuras y arrastrar a los mas acartonados a su mundo de tules....buscando el factor concomitante para su vuelo, planeando el contubernio que dejara boquiabiertos a los pacatos espectadores de turno de ese artilugio.
Y así anduvo, dejándose encontrar equivocamente por almas atadas a apellidos y sangres...
hasta que un día, o una noche, mejor dicho, poco después que aquel que le había procurado el soplo inspirador, aquel que sin saberlo había alimentado su motor desde el centro de la mismísima contradicción, jugando a lo antagónico entre las enseñanzas y la mirada, poco después, decía, que aquel hubiera decidido soltarla de su mano y abandonar el territorio, lo encontró a él, solo un nombre recortado en la luna, algunas palabras sueltas y la risa como consuelo ...
De a poco, él se fue metiendo en ella como el agua que va buscando el cauce, llenando los espacios que quedaban secos...y aquí es donde debería hablar de él, pero como ya dije, de él poco se sabe, salvo las sensaciones de ella... para ella era la luz que entraba cuando tanta oscuridad dolía y la oscuridad que aliviaba el ardor de tanta luz... Solo un nombre y algunas palabras, no muchas, pero inexplicablemente ahí, siempre presente....Ella empezó a dibujarlo con sus dedos en el aire, tratando de armar su imagen con piezas sueltas de un rompecabezas que estaría siempre incompleto. Y empezó a conocer sus soledades y sus silencios. Y fue perseverante en el camino porque sintió que por primera vez la reciprocidad se presentaba desnuda ante su puerta, ella había encontrado esta vez y latía en su interior la inexplicable sensación de haber sido encontrada al mismo tiempo, con un casi mágico sincronismo.
Y así ellos se fueron entrelazando en una danza de frases, solo frases escritas, pensamientos, sueños y coincidencias de sentir y pensar que iban tejiendo de a poco la trama de hechizos entre lunas y soles....
Dos almas unidas mas allá de la distancia en la ruta invisible de la necesidad de amar y ser amado, de dar y recibir, de encontrar definitivamente a esa otra mitad de la luz....
Inesperadamente, como estaba dado que sería, las almas habitaron dos cuerpos y una mañana cálida se encontraron las miradas, se rozaron las manos y las palabras en el aire se ubicaron en el mas armónico pentagrama. Tal fue la sensación que tuvieron que el día pasó sin que ellos lo notaran y dejaron de lado todo lo mundano, toda la historia habida, para extender ese encuentro y beber hasta el ultimo segundo uno del otro el aire.
Ya dejaron de ser frases en el espacio y tuvieron ojos y manos y dedos entrelazados y bocas sin palabras y con besos, y ella costa y él barco...
Y de él sabemos que lo sobrevino el miedo, que se quedó petrificado en la memoria de ella ... y ella, tejiendo y destejiendo no dejo de esperar...
Y así, pasado un tiempo, como saliendo de un encantamiento, él recobró la vida, la vida para ella, que había quedado suspendida en una tarde de primavera extemporaneamente.
Y ella y él volvieron a ser ellos, ahora mas que nunca, y todas las palabras que jamás se habían dicho, se tornaron en canto y en gemido, en grito y en arrullo entreverado entre los vahos de la pasión y la ternura.
Volaron juntos y planearon, en las dos acepciones que la palabra tiene, quedaron suspendidos en hilos de oro y plata, llegaron al mismo límite de la emoción, lloraron y rieron, fueron fuego y estopa, aliento y olfato el uno del otro.... hasta que....y siempre llega el hasta que.... volvió a reinar el silencio y la negrura de la noche se lo llevó a él, y ella, tan sola y tan desnuda, se abandonó a su suerte y creo que es mejor decir a su des-suerte.

Y todavía espera, no sabe bien que espera, pero cree, y sigue tejiendo y destejiendo toda la fantasía que la trama inconclusa le permite.
Y eso es lo que sabemos de ella y de ellos, a él...se lo tragó la muerte, esa muerte de ellos que a ella la acompaña casi cada mañana.

6 comentarios:

Lulet dijo...

Me encantó.

Es la segunda vez que te leo la esprexión "espíritu libre" y me me encanta porque yo también la uso mucho...

Besotes!

A veces yo dijo...

Gracias Lulet!! El tema es que yo soy un espiritu libre...cada vez mas...a veces prisionero de esta sociedad represora,pero siempre luchando por defender la libertad, en todo sentido.
Gracias por entrar a este espacio que estoy empezando a amar, me honra que lo leas, de verdad... y gracias tambien por tood lo que escribis en el tuyo, es maravilloso encontarse con tu "forma" todos los dias...y gracias tambien (ya que estamos) por la gran mano que me diste y seguis dando...y seguiras en estas lides!!
Besosssss!!

Juuuaaannn!! dijo...

Owww..... me quedo sin habla, muy interesante, esas lineas estan a otro nivel de percepción.

Gustavo Camacho dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gustavo Camacho dijo...

Bien. ¿Qué agregar?. Sin las Penélopes, los poetas rondaríamos páramos insondables. Las letras serían solo agrietadas llanuras de desiertos sin arena. Si la muerte prueba que la vida existe, entonces nada mejor que jalarla de un tirón y caerse uno u otro lado. ¿Qué más dá?. Sobre todo cuando cualquier futuro amor será siempre menor al que reveló el misterio. Luego sólo el tiempo que, de cualquier modo, transcurre.

Layla dijo...

Impecable.