jueves, 10 de septiembre de 2009

La plaza del milagro...(una tonta historia ilustrada)


Hay lugares que nos marcan ...lugares a los que siempre queremos regresar...otros a los que juramos no volver y evitamos determinadas rutas como si de ese modo el lugar, desapareciera del mapa.

En mi ciudad hay miles de rincones que amo, que me traen bellos e imborrables recuerdos, me emocionan, me reviven, me alimentan...

También sucede, o me sucede, que algunos se fueron transformando con el tiempo y los hechos...

Hoy llegó a mis manos esta foto, una foto de una Yo feliz, con un globo en la mano, sonriente, mostrando las piernas sin importar quien estuviera viendo. La foto fue tomada en una plaza no muy lejos de mi casa, pero si muy lejos en el tiempo.

Una plaza a la que solían llevarnos mis viejos los fines de semana, cuando las plazas eran todavía lugares seguros y llenos de alegría...digo, antes de que se convirtieran en refugio de los que no tiene refugio...

Una plaza en la que un día, un día cualquiera de esos fines de semana, encontramos un perro perdido. Recuerdo ese hecho como el primer contacto con el dolor del alma...lloré tanto pensando en ese perro, perdido en la plaza sin sus dueños, tal vez, también fue mi primer encuentro con la sensación de abandono...y fue tan intensa, que me volví una pequeña sombra en esos días, llorando sin consuelo por ese lindo perro blanco con manchitas negras.

Hasta que una noche, después de unos dos o tres días de llanto y desazón, llegó mi papá con la noticia de que había pasado por la plaza y se había enterado que los dueños del perro lo habían recuperado y no solo eso, sino que los había visto y había hablado con ellos para asegurarse de que fuera el mismo perro, mientras lo paseaban felices en esa misma plaza! La plaza del milagro...

Como era de esperar, la buena nueva puso fin a mi llanto y pude dedicarme a mis múltiples tareas, como jugar a la maestra, hacer piezas de barro con la tierra de las macetas y envolver los libros en papel de diario en esa ficticia librería en la que vendía de mentira a mis amigas los preciados tesoros literarios de mi padre...

Años después, en esa edad en que la adolescencia comienza a despedirse, recordando el hecho en una sobremesa familiar, vine a enterarme que había sido fatalmente engañada, y que el cuento del perro no fue mas que una mentira piadosa para calmar mi llanto...esa verdad tardía me hizo saber de la inocencia de la que somos capaces siendo niños y puede reírme mucho, todavía lo hago cuando lo recuerdo...

En esa misma plaza, en tiempos mas cercanos, recibí alguna que otra herida y la imagen del perro perdido se transformó en palabras punzantes atravesando el alma...

Y fueron entonces nuevas las mentiras.
Y creí otra vez en los milagros...

Y ya no soy mas niña, por lo menos no tanto....

Me cuesta un poco mas recobrar la esperanza, aunque la receta del barro sigue dando buenos resultados...

Y sigo estando ahí...mostrando sin problemas las piernas a quien quiera mirarlas, con un globo en la mano, con la sonrisa al sol, en la plaza del milagro....


12 comentarios:

Yuki dijo...

Hola! Me gusta mucho como escribes y lo que dices! Es un placer leerte.

(Perdona mi español, es que soy italiana y entento recordarme lo que he aprendido en la escuela).

Monica Binsou dijo...

Cecis, se me estremecio la piel mientras te leia,bellisimo, pero creo que la belleza esta innata en tu esencia , esa que deja fluirse cuando plasmas con palabras y sencillez toda una vida en un manojo de palabras... me encanto!

Campanita... la del polvo de hadas! dijo...

Cecis... que decirte?! la verdad es que me haz hecho recordar todos esos lugares de mi ciudad donde tengo recuerdos, donde cada tanto se me da por volver y por que no?caminar esa plaza y una y otra vez (leyenda o no) en busca de ese sapito enterrado que me haga hechar raices en mi lugar! Quizás también tenga que ver con la inocencia de la que hablas... quizás no tan en el fondo sigo siendo esa niña que se resiste a crecer.

Mi polvo de hadas para ti!

manu dijo...

encantadora historia cecis, qué lindo es recordar aquellos simples y sinceros momentos anteriores, la inocencia y las sonrisas por doquier.


notable tus viejos por decir lo que te dijeron...jajajaj....está muy bien, qué se puede hacer sino??...adoptar el perro...todos....un caos.

besouuuuuu
atte. manu

Tomás Mielke dijo...

un placer volver por este lugar, encontrarme contigo en este trapecio de la literatura,
besos

Dragon de Azucar dijo...

¿por qué lo pones un popup a tu blog?

__maga__ dijo...

me gustó mucho la historia de los lugares, es muy fuerte cuando pasas por un lugar donde te pasaron tantas cosas, es como volver al pasado, igual me pasa con la música..
saludos

Mar y Sol(a veces tenue y otras no) dijo...

Y sí, uno cree y sigue creyendo y está bueno...aunque muchas veces duela...
Pero me quedo contigo "estando ahí...mostrando sin problemas las piernas a quien quiera mirarlas, con un globo en la mano, con la sonrisa al sol, en la plaza del milagro..." y además aplaudo a tu padre...
Un fuerte abrazo.

Ansha dijo...

Precioso, como si viniera de otro tiempo, de otro lugar, un lugar donde todo tiene su ritmo y donde sin lugar a dudas existe la felicidad, al igual que en tu corazon

Bren. dijo...

Me encantó!
me llegaron tus palabras..Es muy cierto. Hay lugares que nos marcan, que nos recuerdan a algo o a alguien, y no hay nada mejor que ponerse a ver fotos y recordar el pasado, los buenos (y a veces malos) momentos :D

A mi siempre me pone mal ver un perro perdido, es algo que me parte el alma

Un beso.
Un gusto leerte

Anónimo dijo...

Por lo que se,nunca dejaras de creer en milagros y eso es una fortuna, le convenga a quien le convenga y eso a veces no es afortunado, para algunos, por lo menos...

Cecis ... funámbula dijo...

A todos...muchas gracias por los comentarios...en breve se viene la reedicion...con foto actual en el mismo lugar...