viernes, 28 de marzo de 2008



Y sin que él notara, ella se fue...
Se fue despacio, sigilosa, casi sin tocar el piso con sus pies, tal vez volando apenas, tal vez por la ventana...como otras tantas noches había entrado...


De a poco, muy de a poco, fue juntando sus cosas...tan de a poco que él nunca se dio cuenta que con cada palabra y con cada silencio ella guardaba algo de si en su bolso casi mágico...ese bolso pequeño, en el que había cargado sueños en otras madrugadas, en el que había llevado de una ciudad a otra toda la ilusión... en el que parecían caber muy pocas cosas...
En el bolsillo izquierdo de su campera de jean, guardó toda la música que habían escuchado...y en el derecho la luz de cada sábado a la tarde...
Como quien roba algo, en el morral y con mucho cuidado...escurríó esa noche de magia al lado de la hoguera...

Y sin que él lo notara, ella miró por última vez cada rincón, las plantas que tanto habían crecido, las ocho lunas llenas de su ventana loca, la bolsa de papel que trocaba en tapiz en la penumbra vaga de la noche...las sábanas, la mesa, los libros... la risa que flotaba en el recuerdo de una noche de Agosto...la cena sin servir...


Dobló prolijamente lo que había tejido y lo guardó en su pecho, de donde había salido.

Y casi sin querer lo miró a él y entonces vio la nada...

Caminó lentamente ese largo pasillo que hoy se le hacía eternamente largo y recordó esa frase que dice que siempre que se cierra una puerta, hay otra que se abre...pero los pasillos son un infierno...y eso le pareció...

Abrió la puerta intentando por última vez que no hiciera ruido...como siempre...y no lo consiguió...

Y sin que él lo notara...ella lloró y se fue...

12 comentarios:

Gustavo Camacho dijo...

He sabido que muchas deciden marcharse de esa forma. Tuve la suerte de que aquella que fue mía y solo mía, cundo dejó de serlo, olvidó su camiseta azul doblada prolijamente debajo de mi almohada.
Nunca entendí ese descuido.
Ese único descuido.

Cecis ... funámbula dijo...

Querido Gustavo...en este caso...él comenzo el abandono...tal vez sin quererlo...pero evidentemente, hizo que ella de a poco, y obligada, se fuera alejando, tal vez con el único proposito de sobrevivir...por eso guardo con amor y prolijidad las cosas y se llevó intacta la ternura...lo que no conte en esta historia...es que él habia olvidado en su bolso una remera...naranja, no azul...y ella tampoco nunca entendió ese descuido....da para otra historia...
Un abrazo silencioso

Enredada dijo...

aquí estoy... compartiendo...
y claro... sientiendome acompañada por tus palabras... y tu estar...
mil besos amiga

Regina dijo...

Te he dejado un regalo en mi jardín.

Un abrazo.

Regina

Paloma;* dijo...

Ceci.... ya no encuentro palabras para externar mi sentir al momento de leer cada poema, son tan lindos.. tan sentidos.. cuando los leo me voy imaginando la escena.... te quiero mucho.... es precioso!!!!! es tu reflejo..

Enredada dijo...

Aveces uno decide irse de esta manera... por terror a seguir viviendo con pesadillas... o por querer tener un recuerdo de sueños

mi despertar dijo...

Te aplaudo me encantó tu texto

Mar y Sol(a veces tenue y otras no) dijo...

Hermoso, como siempre. Me quedé pensando en la imagen "...pero los pasillos son un infierno...y eso le pareció..."
Qué bueno que salió igual, y no siguió viendo la nada por temor a los pasillos entre puerta que se cierra y la que se abre...
Un abrazo inmenso!

Cecis ... funámbula dijo...

Enre 1 y 2: Se que estas...y es maravilloso...a veces...se elige rescatar lo que tiene de bello lo monstruoso...lo que nadie podra destruir...es tan asi...
Mil besos para vos tambien....


Regina...es que me van a hacer llorar...que tan poco me cuesta en estos dias...
gracias, un abrazo y voy para alla...

Paloma: Tal vez tu cariño te quite objetividad...te agradezco igualmente..y sobre todo justamente por tu cariño de siempre

Mucha: Gracias!! un honor para mi que te gustara...

Mar y sol: La frase es de una psiquiatra de la que por supuesto no me acuerdo el nombre, la lei hace tres años, cuando buscaba ayudar en la "partida" de mi padre... me quedo marcada...y es tan real...Tengo una frase con la que suelo graficar esto (no es tan acertada como la de los pasillos, pero...) esos momentos de transicion son como el dolor de muelas, no recordas como era que no te doliera y parece que nunca se va a pasar...pero pasa...si uno lo quiere...pasa...
Un abrazo enorme y gracias por estar siempre aca...

Uninvited dijo...

La mierda si pasa!
Es así.
Si no preguntale a Pacha (otra que anda desaparecida ¬¬)
Vamo Ceci!! Avanti morocha que nadie está muerto! :)
Kisses

Cecis ... funámbula dijo...

Mi invitado de lujo: si...vos lo sabes, yo lo se...vos por mi, yo por vos y cada uno por si mismo...la vida me dio la posibilidad de compratirlo con vos...de un llamado para ver como estaba, de escucharte suave cuando todo parecia gritar...pero se va acallando...Y lo de Pacha...que la parió...no se en que andara...
Ya de morocha voy pasando a grisacea en este proceso anti tintura...ya me veras...
besos enormes y uno de nuetros abrazos

Tramontana dijo...

Me encanta todo ese párrafo donde junta las cosas, las guarda, se las lleva. Maravilloso el llevarse "la luz de cada sábado a la tarde".

Y sí, los pasillos son infiernos, pero no son infinitos.